jueves, 1 de mayo de 2014

Paso a paso para un masaje de pies

1. Calienta tus manos antes de acercarte a los pies; ¡a nadie le gusta sentir frío en esa zona!
2. Escoge un aceite o una crema muy untuosa para que tus dedos resbalen correctamente y no hagan fricción. Procura que los aceites sean ligeros o luego la persona que recibe el masaje no podrá calzarse correctamente.
3. Desliza las manos desde los dedos hasta el tobillo por la planta, tantas veces como desees hasta que notes que la persona está más relajada.
4. Levantando el pie con la mano, sujetándolo por el tobillo, rótalo de izquierda a derecha y al revés, un par de veces, de forma suave y lenta.
5. Presiona la planta con el pulgar hasta que lo hayas hecho en toda la superficie. Después, con el índice y el corazón presiona con movimientos circulares la zona del tobillo.
6. Toca el turno de los dedos: rota cada uno de ellos en ambos sentidos, y termina estirándolo levemente.
7. Aplicando presión con tus manos, masajea todo el pie con movimientos circulares.
8. Termina elevando el pie con la mano para finalizar el masaje de pies, con la pierna estirada, sujetando el tobillo y empujando los dedos en dirección al cuerpo.